miércoles, 12 de abril de 2017

LA RUPTURA DEL HILO DEMOCRATICO NO ES REPARABLE




Lo acontecido en Venezuela, luego del paso atrás con el autogolpe generado a través de la suspensión y autoabsorción de los poderes constitucionales del Parlamento por parte del Tribunal Supremo de Justicia, refleja que la ruptura del hilo democrático es irreparable por quien genera su quiebre. Por el contrario, las acciones que lo suceden exacerban el autoritarismo, más aún cuando el retroceso fue producto de la condena y la presión internacional.

Es así como se explica la decisión de inhabilitar a Capriles de ocupar cargos públicos durante quince años, de acuerdo a un dictamen de la Contraloría General de la República, hecho público el viernes. De acuerdo al mismo, el Gobernador del Estado de Miranda no podrá aspirar a cargos de representación política hasta cumplir sesenta años de edad. En su grosera visión del futuro y de su propio posicionamiento en el mismo, la prisión de López y la inhabilitación de Capriles despoja a la oposición de los dos líderes con mayor conocimiento y popularidad, eliminándolos por prisión, y por decreto, de la contienda electoral para la elección de gobernadores este año —aún sin fecha— y para presidente en 2018. Clara evidencia de que el régimen es consciente de que ya no tiene el apoyo popular del pasado y, en su torpe estrategia, opta por eliminar candidatos. Se disolvió la soberbia que lo caracterizaba cuando un concierto regional e internacional de naciones aplaudían su autoritarismo, callaban o tomaban ventaja de su corrupción y aplaudían su desmanejo económico.
  
Esta arbitraria y torpe decisión ocurre 24 horas después de que el Consejo Popular se negara a suspender los cinco jueces que componen el Tribunal Supremo de Justicia a pesar de la grave falta cometida y de su propio reconocimiento del error, así como la inconstitucionalidad de la argumentación que fundamentaban las sentencias de privación de poderes al Parlamento y limitación de la inmunidad de los parlamentarios.

El gobierno de Maduro está embretado. No puede profundizar las patrañas anticonstitucionales porque no tiene el coro que lo justifique y respalde nacional e internacionalmente. Además, la aguda crisis económica y el precio del petróleo lo han despojado de todo el combustible que usualmente alimentaba la maquinaria populista que el régimen ponía en marcha cuando el pueblo opositor arremetía en la defensa de sus derechos democráticos. Últimamente también de comida y medicamentos.

Las manifestaciones opositoras se han extendido a todo el país. El enfrentamiento a la protesta popular, que se ha sucedido durante casi cuatro días consecutivos la semana pasada y ha alcanzado su máximo nivel de confrontación y represión este martes, es una confortación directa al “enemigo”, cargada de brutal represión. Aumentan los heridos y se acrecienta el número de presos políticos, que hoy supera los doscientos. El populismo muestra cada día con más claridad sus aristas más evidentes: los opositores no son discrepantes, son enemigos y cuando crecen surge la necesidad latente de “eternizarse” en el poder. Con una moneda destruida, sin divisas (!!), sin medicamentos ni alimentos que distribuir, sólo queda el garrote y la prisión.

La oposición es consciente de esta debilidad y en ella basa su estrategia de corto plazo. No se conforma con que el Parlamento, que controla, haya recuperado sus poderes y sus miembros su inmunidad. No acepta la prescripción y prisión de sus líderes. Tampoco que los jueces que integran el Tribunal de Justicia queden inmunes de su responsabilidad por las sentencias anticonstitucionales que generaron.

Aún sin fecha, este año debería haber elecciones para gobernadores y el año que viene presidenciales. Ante la negación del gobierno, más bien la profundización de la hostilidad con la prescripción de Capriles, el Frente de Liberación requiere de una instancia seria de negociación o el adelantamiento de las elecciones presidenciales para el menor plazo posible. Y cada día, a medida que el régimen muestra su incapacidad y voluntad negociadora, la exigencia de la renuncia de Maduro y nuevas elecciones presidenciales crece y se encarna con mayor fuerza en la protesta creciente del pueblo venezolano. Pero ellos, como todo el hemisferio, saben que en las sombras acecha el fantasma militar. Por eso se suceden las ofertas de mediación e incluso inician el proceso mediador y fracasan, como sucedió con el frustrado proceso que condujo el Papa Francisco.

Para concluir, quisiera resaltar dos hechos positivos de esta tragedia. En primer lugar, que el enfrentamiento del gobierno de Venezuela con el gobierno uruguayo, por la descalificación de nuestro Canciller y las referencias a nuestro Presidente, es la mayor evidencia de que la izquierda socialista, sensata y seria, que tiene como objetivo fundamental la defensa de la democracia, el crecimiento inclusivo y una disminución de la pobreza e indigencia, no es populismo. Y en algún momento las diferencias afloran y lo hacen con la suficiente virulencia como para despejar esta diferencia fundamental. 

En segundo lugar, en muchos años no habíamos asistido a una reacción hemisférica tan poderosa en favor de la democracia. El autoritarismo Chavista encontró una América Latina unida en torno a otros valores…y con el petróleo a mitad de precio.

martes, 4 de abril de 2017

LA RED DEMOCRATICA INTERNACIONAL PUDO MAS QUE LAS ASPIRACIONES GOLPISTAS DE MADURO

En 48 horas la fuerte presión ejercida por una red de gobiernos regionales y organismos multilaterales, así como una amplia gama de intelectuales y políticos de reconocido prestigio, hizo que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela diese marcha atrás en sus decisiones y devolviera los poderes arrebatados al Parlamento.

Lo acontecido en estos últimos días en Caracas conforma una dialéctica política que oscila entre la alarma y la esperanza para América Latina.
A mediados de la semana pasada el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ), a través de dos decretos, despojó al Parlamento, de mayoría opositora, de los poderes atribuidos a éste por la Constitución Nacional y a su vez limitó la inmunidad de sus integrantes. Una extraña figura para la colección de quiebres constitucionales que ha sufrido nuestro continente: un golpe de estado ejercido y avalado por el Tribunal Supremo de Justicia, que a su vez se autotraspasó el ejercicio de  los poderes arrebatados al Parlamento 

Como después se supo, frente a la reacción internacional, intervino el ejercito a través del  Consejo de Defensa para “enfriar” los sueños de Maduro y su Vicepresidente.
El desaguisado constitucional e institucional fue reparado después de que el Consejo de Defensa de la Nación de Venezuela solicitó el sábado al TSJ la derogación de las sentencias contenidas en ambos decretos. También, y previo a su derogación, ambas medidas habían sido valientemente objetadas por la Fiscal General de la Nación: Luisa Ortega Díaz.

Esta marcha atrás de un claro intento de Golpe, tiene una única y clara explicación en las explícitas denuncias de fractura democrática expresadas por muchos Gobiernos de América Latina, entre ellos el uruguayo, por la OEA, el Gobierno de EEUU (comprador mayoritario del petróleo venezolano) y por la amenaza de la reunión extraordinaria del Mercosur la cual ya  estaba citada para que aconteciese en Buenos Aires el sábado en la tarde, donde el Gobierno Argentino ejerce la Presidencia pro tempore de este organismo. Finalmente, los cancilleres de los cuatro países fundadores del Mercosur instaron a Venezuela a garantizar la separación de poderes, a respetar el cronograma electoral y liberar los “presos políticos”. El haber agregado este último punto en la declaración es de suma importancia, no solo porque reconoce su existencia, si no también porque se suma al reconocimiento y apoyo que alrededor de 140 presos políticos reclaman en Venezuela. También la Internacional Socialista aprobó una dura condena al Gobierno de Maduro y personajes de la talla de Felipe González y Vargas Llosa levantaron su voz en defensa de mantener el orden democrático y el respeto a la Constitución y las instituciones en Venezuela.  

Estos hechos conforman la ESPERANZA que nos genera este episodio de 72 horas, durante las cuales estuvo en peligro la democracia en AL y nos obliga a pensar en cuál era el entorno regional e internacional cuando se sucedían los golpes de estado y éramos internacionalmente conocidos por nuestras dictaduras, algunas de la cuales se perpetuaron por décadas en el poder. No nos era familiar una reacción tan rápida y eficaz como la que desbarató el golpe y quizás la dictadura del Chavismo venezolano. Sin lugar a dudas estamos ante un escenario diferente. La región ha desarrollado una red de contención democrática que el Gobierno de Venezuela no imaginaba que desbarataría sus intenciones golpistas enfrentándolas con un consistente muro democrático. Ahora todos sabemos que generar una fractura constitucional tiene costo, que no es sencillo llevarlo acabo.

ALARMA porque sucedió. Porque el fantasma del golpe aún cabalga en América Latina. En un caballo débil, pero lo hace. Si lo de Venezuela prosperaba era una tragedia para todo el continente. En un momento que parecía que estos atropellos antidemocráticos perdían vigor, el Chavismo venezolano irrumpe resquebrajando su estructura democrática. Una mala lectura de Maduro, aún pensaba que el populismo lo acompañaba y el populismo se ha desvanecido en América Latina. El Chavismo  recibió el apoyo de figuras políticas individuales que lo integraron pero que hoy no están ya en posiciones de poder. En este sentido, también tiene valor la marcha atrás de Venezuela, el mapa político cambió y este cambio no se trata de izquierda y derecha se trata de Democracia o Autoritarismo.


Las “pillerías” constitucionales como la que acaba de ocurrir en Paraguay, donde 25 senadores, incluyendo la derecha de Cartes y la izquierda de Lugo, se encerraron en un cuarto, en ausencia del Presidente del Senado y fuera del recinto para aprobar un llamado a referéndum para modificar la Constitución y permitir la reelección. Nuevamente el autoritarismo y el deseo de perpetuarse en el poder se disocian de las posiciones ideológicas de los protagonistas.

La marcha atrás de Venezuela, el atropello parlamentario en Paraguay y la inmediata y violenta reacción del pueblo de Asunción, así como la firme posición de Uruguay en la declaración de Buenos Aires, son señales de que el mapa político en América Latina ha iniciado un proceso de reconfiguración y madurez importante. Esto es muy relevante y sorprendente para los venezolanos, que a fuerza de fracasos descubren que la defensa de la democracia no es un problema de derecha o izquierda, porque la condena la hicieron gobiernos que ideológicamente se identifican con una u otra tendencia.

La esperanza de que hablábamos es que pueden haber grandes discrepancias en cómo enfrentar el acuciante problema de la pobreza y la inclusión en América Latina, pero el sendero populista y autoritario, sea de derecha o izquierda, se agota en sus propias contradicciones. Y en su lugar se teje una red que privilegia y defiende la representatividad popular, la separación de poderes del Estado, la vigencia de la Constitución y el mandato que ésta expresa.

Maduro hace cuatro días que llama a Vázquez para lograr su apoyo y desautorizar a nuestro Canciller y al Secretario General de la OEA. No ha entendido que la posición progresista de Uruguay no necesariamente conduce a coincidir con sus aspiraciones golpistas. 




miércoles, 1 de febrero de 2017

LA AGENDA DE TRUMP

Mucho se ha escrito en estos meses sobre cómo decodificar los fundamentos, los valores y la visión del nuevo Presidente de Estados Unidos. No existe aún una respuesta, pero sí la urgencia de iniciar un análisis para una mayor comprensión de la agenda de Trump, y poder dilucidar si estamos ante una elaboración política, ante una locura o un esquema global de negocios envuelto en populismo y nacionalismo.

Sus dichos de campaña, la conformación de su gabinete, su discurso inaugural, y sus primeras decisiones como Presidente, conforman un material muy abundante, en base al cual se ha realizado un cuantioso volumen de interpretaciones. Pero aún persiste una pregunta fundamental: ¿existe una “visión“, “fundamentos”, “un marco teórico o ideológico” en los cuales se sustentan los lineamientos políticos que guían el accionar del Presidente de la potencia económica y militar más grande del mundo?; ¿o es acertado lo que plantea Aaron James en su reciente libro: “Trump. Ensayo sobre la imbecilidad” en el cual Estados Unidos está siendo conducido por un “hombre del espectáculo, un maestro del menosprecio,…., una amenaza para la República, un imbécil“?; o peor aún, ¿las decisiones presidenciales estarán controladas por la ambición, la conducta y la cultura de un exitoso y oscuro hombre de negocios, forjado en el agresivo entorno del real estate neoyorkino?

No es, ni será, una tarea sencilla dar respuesta a esta preguntas. Pero es necesario plantearlas e intentarlo. De despejar estas interrogantes depende en gran medida la posibilidad de que la sociedad y la economía global puedan reaccionar preventivamente al accionar del Gobierno de Estados Unidos. Y no como hoy en que el “Reality Trump Presidente” hace que el mundo amanezca todos los días con una sorprendente y sorpresiva noticia referida a una declaración, una firma o una llamada del Presidente. Ayer leímos que el Presidente de México solo puede viajar a reunirse con Trump si acepta previamente que debe pagar el costo de completar el muro entre ambas fronteras. Mañana quedamos azorados frente a la noticia de que los ciudadanos de siete países musulmanes no pueden viajar a Estados Unidos por los próximos noventa días -decreto parcialmente objetado por la jueza Ann Donnelly del Distrito de Nueva York-. No son hechos casuísticos, locuras de un enfermo protagonista. No. El mundo debe entender cuál es la lógica y el propósito de este rediseño de las relaciones internacionales y la economía global, para iniciar un proceso coherente de respuesta y reacción. Salvo China, hoy el mundo adhiere o reacciona indignado pero desconcertado. 

Con este articulo iniciamos un ciclo de análisis que nos debe conducir a una mayor comprensión de La Agenda de Trump, y poder dilucidar si estamos ante una elaboración política, ante una locura o un esquema global de negocios envuelto en populismo y nacionalismo, esquema que no nos es extraño a los latinoamericanos, por lo que estamos muy capacitados para entender su lógica y su dinámica. 

Para inclinarnos por afirmar que sí existe una agenda elaborada y preconcebida, lo que no descarta la dosis de locura ni el conflicto con los intereses privados, en necesario, en primer lugar rescatar la coherencia entre sus dichos de campaña, su discurso inaugural y sus actos de Gobierno en sus primeros diez días de ejercicio de la presidencia. Esta consistencia nos conduce a una primera conclusión: sus agresivas y desconcertantes frases de campaña durante la interna Republicana, o la contienda final con Clinton, no eran construcciones demagógicas para captar el voto de los obreros blancos desplazados por la globalización y la tecnología, o creaciones mediáticas diseñadas para introducirse en la revolución de las comunicaciones vía las redes sociales, como muchos pensaron. No, eran parte de un pensamiento estructurado, pobre, difícil de digerir y admitir, pero conscientemente elaborado. El domingo declaraba Mo Farah, el atleta británico cuatro veces olímpico nacido en Somalia y radicado en Estados Unidos: “me siento triste y en problemas. Esperaba que, al asumir Trump fuese distinto que en la campaña, de su retórica xenófoba, misógina y narcisista. Las restricciones al ingreso de los musulmanes muestra que no es una persona que está en sintonía con el país y el mundo”. Este es exactamente el objetivo del análisis que inauguramos con este artículo. No sentirnos “tristes y con problemas” sino entender, ser capaces de reaccionar estratégicamente y sacar ventaja de una realidad que permanecerá por lo menos por los próximos cuatro años. Como lo están haciendo los chinos, tan claramente expresado por su Presidente Xi Jinping en sus discursos de Davos y Perú. Reaccionaron invirtiendo los paradigmas: El Partido Comunista Chino como líder mundial del libre comercio: Xi y Adam Smith, un solo corazón. 

Yo, a diferencia del joven James no creo que Trump sea un showman y empresario convertido en Presidente. Si creo que hay una visión y un pensamiento político para alcanzarla: un “antique cachivachero” en materia de teoría económica, pero que articula ideas y fuerza para alcanzar objetivos identificables. Probablemente también una ambición de incrementar la internacionalización de sus negocios, los cuales no han sido aislados de sus decisiones como Presidente -en un fideicomiso ciego por ejemplo- sino transferido su gerenciamiento a sus hijos y yerno. 

En este marco ideológico -si la palabra ideología aplicase y tuviese aún vigencia- que guía el accionar de Trump puede identificarse una visión: “make America great again”, un rediseño “naive" del sueño americano en el Siglo XXI. Según una simplificación brutal de la realidad, Trump y quienes lo votaron, creen que la globalización, la consecuente apertura del comercio, la debilidad ante las corrientes migratorias, las excesivas regulaciones al sector bancario y los altos impuestos corporativos han debilitado y “empequeñecido América” y que él es el elegido por el pueblo americano para engrandecerla nuevamente -cualquier similitud con Hitler, Stalin o Chávez es pura casualidad-. Este es el llamado para salvar América a pesar de haber recibido de Obama un país con 4.7% de desempleo, un inflación del 2 % y un crecimiento previsto para este año superior al 2 %, luego de haber superado exitosamente desde el 2008 a la fecha una crisis recesiva que colocó al país al borde de una depresión.

En el fantasioso tránsito hacia esta visión pueden identificarse cinco ejes o vectores que fueron consistentemente articulados en un conjunto de frases durante la campaña electoral, en el discurso inaugural y que se van convirtiendo en actos de Gobierno a medida que transcurren los días del periodo presidencial.
  1. EL PROTECCIONISMO, violando el eje del contrato capitalista global: “comprar en Estados Unidos vender en Estados Unidos”, altos aranceles y penalidades a las empresas de origen norteamericano produciendo fuera de Estados Unidos, desarticulación de los acuerdos comerciales que reduzcan aranceles para el ingreso de bienes y servicios a Estados Unidos, declaración de guerra comercial a China, etc.
  2. LA DESARTICULACIÓN DEL MULTILATERALISMO y la institucionalidad multilateral desarrollada a nivel mundial para consolidar la paz y la cooperación desde 1945, su sustitución por relaciones bilaterales con aliados estratégicos que compartan valores y visiones comunes por región: por ahora Inglaterra, Israel, Arabia Saudita, Rusia y Japón. Por supuesto que África y América Latina no están aún en la cabeza de Trump. Los grandes perdedores de este nuevo y retrogrado enfoque serán, además del TPP y el NAFTA, todo el sistema multilateral en el cual Estados Unidos es el principal aportante, fundamentalmente la ONU, la OTAN y especialmente la OMC.
  3. LA LUCHA ANTIMIGRATORIA, especialmente contra mexicanos y musulmanes. Unos porque se asocian a la competencia “desleal” por puestos de trabajo -no se sabe qué haría California con sus cosechas sin mexicanos ilegales- otros por xenofobia y lucha contra el terrorismo. Decía Pinky con humor y pensando en la esposa de Trump: “el hombre odia a sus similares”. El decreto que no autoriza el ingreso de ciudadanos de siete países musulmanes por más de noventa días a Estados Unidos fue cuestionado en su argumentación por la Ministra de Políticas Migratorias, la que fue despedida horas después, constituyéndose así en la primera baja del Gobierno de Trump.
  4. LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA basada en el incentivo de la demanda doméstica a partir de un ambicioso plan de infraestructura, reducciones impositivas a las empresas (3%) y los consumidores (6% en promedio). Una estupenda mezcla de Keynesianismo y liberalismo económico aplicada a una economía que se encuentra próxima al pleno empleo y que por ende conducirá en el corto plazo a generar presiones inflacionarias y en consecuencia a que la FED incremente la tasa de interés fortaleciendo el dólar.
  5. EL DESPRECIO POR TODOS LOS FOROS Y POLÌTICAS ASOCIADAS A LOS DEVASTADORES EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÀTICO. La desarticulación en Estados Unidos de todas las regulaciones asociadas a preservar la no contaminación atmosférica, vistas como obstáculos al desarrollo industrial y por ende a la ocupación de baja calidad.

Obviamente que las pretensiones presidenciales en cada uno de estos ejes de su accionar político, chocarán con la resistencia de la institucionalidad norteamericana. No solo el Congreso, controlado por el Partido Republicano, pero con muchos congresistas expectantes de los resultados que se deriven de la aplicación de las políticas de Trump para relativizar su respaldo, sino también la Justicia y del propio pueblo norteamericano y sus líderes y referentes. 

Dentro de un panorama incierto y muy preocupante será muy interesante ver cómo evoluciona el paisaje global que ha sufrido un enorme “sacudón", y que pone en juego no solo la institucionalidad global sino la hegemonía que ostenta Estados Unidos desde el fin de la Guerra Fría. ¿Es “make America great again” contradictorio con la hegemonía global? ¿O hay una renuncia anticipada o implícita a las consecuencias globales de que China se convierta en la “gran potencia”?.

Veremos con el correr de los meses. Mientras tanto iniciemos en nuestra región una estrategia de reacción ante el proteccionismo norteamericano y el avance chino en los espacios geográficos que abandona Estados Unidos como sin lugar a dudas es América Latina -incluyendo México-. En el corto plazo, las economías de la región se verán afectadas por el proteccionismo, la suba de las tasas de interés, y el debilitamiento de los flujos de capital.

En este contexto mucho tendríamos para hablar de la nueva estrategia latinoamericana en la era Trump. Por ahora será necesario redoblar los esfuerzos de integración y de fortalecimiento de la multilateralidad regional. Debemos pensar en una estrategia común de incrementar el comercio intra regional, de negociar en conjunto con el resto del mundo. En especial con China, que tiene intereses muy claros hacia la región en términos de recursos naturales e incrementar sus importaciones industriales, más aún ahora que se verán afectadas por el proteccionismo de Estados Unidos.

viernes, 2 de diciembre de 2016

REDISEÑO DE LA ECONOMÍA GLOBAL: PRIMEROS ANUNCIOS DE TRUMP PRESIDENTE

La política exterior de los Estados Unidos se volverá menos ambiciosa. Se centrará más en fortalecer sus intereses políticos y comerciales concretos y menos en promover y sostener el sistema de orden global que crearon después de la Segunda Guerra Mundial. 

La campaña de Trump a la Presidencia de EEUU sorprendió a la audiencia mundial por el contenido nacionalista, xenófobo y racista de su intervenciones y mensajes publicitarios. Quien las escuchase, quedaba perplejo ante su propia interrogante: ¿cómo  en el siglo XXI y en el país más poderoso del mundo puede un candidato presidencial estructurar su campaña en torno a un núcleo de conceptos e ideas tan conservadoras en relación a los avances culturales y económicos que han conducido al mundo, y fundamentalmente a Occidente, desde la Segunda Guerra Mundial? 

Sin embargo, el obsoleto sistema electoral de EEUU, el rechazo al establishment político representado por Clinton, un uso excepcional de la revolución de las comunicaciones, así como las perturbaciones y desplazamientos de capital y trabajo generados por la globalización, provocaron que el mundo quedase absorto la madrugada del 9 de noviembre cuando el candidato del Partido Republicano, Donald Trump, obtenía con holgura el número de delegados necesario para que el Colegio Electoral lo convirtiese en el cuadragésimo quinto Presidente de los EEUU. 

Desde ese mismo día el mundo se plantea  una nueva interrogante: ¿en qué medida convertirá Trump Presidente sus anuncios y slogans de campaña en políticas nacionales e internacionales?. La respuesta a esta pregunta irá adquiriendo rasgos más claros desde el 20 de enero, e incluso adoptará una forma más acabada varios meses después de la asunción del nuevo Presidente. Sin embargo, el período de transición hacia el 20 de enero ha comenzado, lo que permite ir decodificando nombramientos y anuncios que esbozan un sendero, una orientación, que nos habilita a efectuar especulaciones, no solo en torno a la consistencia ideológica de "Trump candidato" y "Trump Presidente" sino, y fundamentalmente, en relación a cómo se modificará la política económica de EEUU y, en consecuencia,  cómo se rediseñarán las relaciones internacionales y la economía global.
Tener la posibilidad de identificar estas tendencias con anticipación no es únicamente un ejercicio teórico y periodístico, es muy relevante para ir repensando el posicionamiento de cada país o región en el nuevo mapa geopolítico y económico global.  Así lo están haciendo aceleradamente grandes potencias como China y Rusia, además de muchos países del Asia y Europa. 

Sin embargo, no es un ejercicio sencillo. Los anuncios de Trump como Presidente electo han sido pocos y en muchos casos difieren de los anuncios de campaña.  Pero tratemos de extraer aquellos (algunos pocos) que han sido formulados con mayor consistencia y que por su naturaleza tienen alta probabilidad de convertirse en políticas a ser adoptadas por la nueva administración. 

En primer lugar deberíamos referirnos al anuncio formal de que EEUU se retirará del Tratado Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) que venía tejiendo Obama a lo largo de sus dos administraciones. Esa iniciativa que articulaba comercialmente una docena de países del Asia Pacífico, pero que no incluía a China, era concebida por demócratas y republicanos como el "rebalancing" de la agenda internacional de la primera potencia, hacia ese foco regional que concentra el 50% del comercio mundial y el 40% del PBI. 

Obviamente Beijing asumió esa ofensiva como una agresión de EEUU sobre su propio espacio de influencia. En una respuesta muy rápida a la primera expresión proteccionista concreta de Trump, Xi Jinping respondió desde Lima, Ecuador y Chile con gestos y señales de cooperación económica y promoción del comercio de productos y bienes especializados con las 21 naciones integrantes del Foro de Cooperación Asia - Pacífico y con especial énfasis con América Latina. 

Otro anuncio destacable es la marcha atrás en relación al plan de infraestructura: "el plan de infraestructura no es parte del corazón de la agenda económica", dijo Trump. El plan ya consiguió lo que quería: ayudó a ganar la elección. Su implementación induciría a que subieran más las tasas de interés que la demanda de cemento. En un contexto macro, que ya prevé inflación e incremento de las tasas, ¿qué sentido tiene agregar más carbón a la chimenea?. Este es un anuncio que alivia en algo las expectativas de las economías de América Latina, fundamentalmente aquellas con alto nivel de endeudamiento. 

En una entrevista con el New York Times, Trump insistió  en desconocer las conclusiones de la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático de París y los compromisos financieros que allí se aprobaron.  A su vez, culpó oficialmente a China por su responsabilidad en la aceleración del deterioro ambiental y del cambio climático. 

La reacción de Trump ante la muerte de FIDEL: "murió un dictador", más allá de complacer a los votantes que le dieron su victoria en Florida, es una muestra clara de cuál será su postura política hacia la Isla. Es evidente que desmontará la mayoría de las acciones de acercamiento estructuradas por Obama, más aún cuando fueron éstas políticas contra las que reaccionó el exilio cubano en Miami y tradujo su desacuerdo quitándole el apoyo a la candidata demócrata. Es previsible que la relación entre EEUU y Cuba atravesará un período de alta tensión en los próximos años, o quizás meses, ya que a diferencia de Obama que solamente pudo restringir sus decisiones de deshielo y acercamiento al ámbito ejecutivo, Trump cuenta con la mayoría en ambas cámaras y, en consecuencia, su política hacia Cuba puede mantener o profundizar el bloqueo, o diseñar políticas de mayor confrontación.

En política interna la casi segura nominación Steven Mnuchin como Secretario del Tesoro tiende a restablecer la confianza de Wall Street y la ejecución moderada de una reforma impositiva que, según lo anunciado en la campaña, disminuirá la carga sobre las capas medias de la sociedad y reducirá al 15% el impuesto a las ganancias corporativas. 

En resumen, la política exterior de los Estados Unidos, con la excepción del combate conjunto con Rusia al Estado Islámico y el cambio de orientación de la política de acercamiento hacia Cuba, según los anuncios de estas primeras semanas, confirma que se volverá menos ambiciosa. Se centrará más en fortalecer sus intereses políticos y comerciales concretos y menos en promover y sostener el sistema de orden global que crearon después de la Segunda Guerra Mundial. 

lunes, 21 de noviembre de 2016

LOS EFECTOS DEL PROTECCIONISMO SOBRE UNA ECONOMÍA GLOBAL ANÉMICA. LA CONTRAOFENSIVA ASIÁTICA Y SU IMPACTO SOBRE LA REGIÓN

Trump intentará implantar un esquema proteccionista en la mayor economía del mundo poniendo en riesgo la débil recuperación postcrisis de la economía mundial; enlentecerá, pero no frenará, el proceso de globalización e integración que ha emprendido la comunidad internacional y en consecuencia generará un gran espacio para que Asia, fundamentalmente China, fortalezca sus relaciones económicas y comerciales con otras regiones, principalmente con América Latina, tal como quedó esbozado la semana pasada en la Cumbre Asia - Pacífico (APEC) en Perú.

El reciente triunfo electoral de Donald Trump, y en consecuencia la alta probabilidad de que sus anuncios populistas y proteccionistas se hagan realidad, sorprendió a la mayoría de los analistas; colocó un signo de interrogación sobre los pronósticos en torno al crecimiento global y regional que realizan organismos internacionales, universidades y empresas; incrementó la volatilidad de los mercados; llenó de temores a países emergentes y acentuó la incertidumbre sobre el resultado de varias de las próximas elecciones en Europa .
La renegociación del Nafta, el retiro de EEUU de las negociaciones del TPP, la postergación, probablemente indefinida, del tratado de libre comercio con la UE y la aplicación de altos impuestos (anuncio de campaña del 35%) a las importaciones desde China y México, conforman una sólida y amenazante barrera de protección a la mayor economía del mundo. De concretarse, justifican sobradamente la preocupación mundial que han generado, no sólo por su impacto sobre la economía global, sino también por las distorsiones que pueden generar sobre la propia economía de EEUU, cuyo desempeño a su vez afecta la economía mundial y, en particular, la economía de otras regiones y países, de acuerdo al grado de articulación que las mismas mantengan con la economía norteamericana. Veamos.
A nivel global, las perturbaciones que pueden ocasionar las políticas proteccionistas que se propone instrumentar Donald Trump durante su presidencia, se agravan porque su ejecución enfrenta una economía mundial débil, que atraviesa una faz de tenue recuperación del producto global y una notoria reducción de los flujos de comercio. El Banco Mundial, en su último Global Economic Prospect, afirmaba: "Las perspectivas de crecimiento se han debilitado en toda la economía mundial. El crecimiento global para el 2016 se proyecta en 2,4%, igual que el que caracterizó el decepcionante ritmo del 2015 y 0,5 puntos porcentuales por debajo de lo esperado al inicio del año. Este indicador global comprende una predicción de 1.8% de crecimiento para las economías avanzadas y un 3.5% para las economías de mercados emergentes, las cuales se enfrentan a crecientes dificultades, incluyendo la persistencia de los bajos precios de los productos básicos, así como el deslucido comercio global y la reducción en los flujos de financiamiento”. Estas predicciones, que cuantifican un panorama económico global débil, fueron corregidas a la baja luego de aprobado el referéndum por el Brexit.
Las predicciones del Banco Mundial para 2017 y 2018 son algo más optimistas: 2.6/2.7% para el PBI global, pero continúan muy por debajo de las tasa de crecimiento mundial que caracterizó el quinquenio previo al 2008: 3.6%.
En términos del impacto que pueden generar políticas proteccionistas con epicentro en la mayor economía mundial, el análisis de la evolución de los flujos de comercio de bienes, resulta aún mucho más preocupante que el crecimiento del producto. Entre 1980 y 2000, el comercio internacional de bienes creció a un promedio de 7% anual. Entre 2000 y 2016 cayó a un 2% anual. Desde el 2008 a fines del 2015 el comercio internacional creció un 20% menos de lo que lo hizo el producto mundial. 
En este marco global, caracterizado por una economía débil y un intercambio comercial en franco deterioro, la ola expansiva de nacionalismo, populismo y proteccionismo que se inicia por el Brexit, continúa en EEUU y puede replicarse en varios países de Europa, justifica sobradamente la preocupación del resto del mundo que recorría y "acomodaba" sus economías a un sano proceso de apertura, globalización e integración. Sin duda que con algunos populismos latinoamericanos, el Brexit y Trump Presidente se retrocede hacia el viejo paradigma de "vivir con lo nuestro". No se crece cerrando la economía, protegiéndola de la interacción creciente con la economía global. Hay muchos ejemplos en la historia económica que así lo evidencian. En el caso de EEUU esta concepción económica es aún más riesgosa, porque la economía se ha acercado estos últimos tres años al pleno empleo. Todo proceso económico, y la globalización en particular, define jugadores "ganadores" y "perdedores". El discurso nacionalista y populista de Trump fue efectivo en captar el voto de trabajadores desplazados, víctimas de salarios reales reducidos o desempleados, como consecuencia de la pérdida de sus propias capacidades para ser absorbidos por empleos de creciente calidad. El proteccionismo que postula Trump no provocará un retorno de la industria manufacturera que migró a países de menores salarios o mayor productividad, y por lo tanto no incorpora la mayor clientela electoral de Trump. Sin embargo, generará mayor inflación y probablemente afectará aún más el estancamiento o la caída del salario real.
Lo que Trump no podrá evitar con su política proteccionista y de enfrentamiento comercial a China es que los demás países que no se embarquen en su concepción del crecimiento y el intercambio sigan adelante con los procesos de apertura e integración. Tal como fue evidenciado en la reunión de la Cumbre Asia - Pacífico (APEC) en Perú, los tratados que EEUU abandone continuarían sin EEUU o serían reorientados hacia nuevas estructuras de integración. Si esto aconteciese, el liderazgo que EEUU había consolidado con Obama en materia de relaciones comerciales será remplazado por Asia, particularmente por China. En Perú el presidente de China Xi Jinping expresó: "Como la segunda mayor economía del mundo, China siempre ha abogado por el sistema de libre comercio internacional y se ha opuesto al proteccionismo en todas sus formas” y agregó “Nosotros no nos cerramos, vamos a abrirnos más”

En resumen, la presidencia de Trump intentará implantar un esquema proteccionista en la mayor economía del mundo poniendo en riesgo la débil recuperación postcrisis de la economía mundial; enlentecerá, pero no frenará el proceso de globalización e integración que ha emprendido la comunidad internacional; corre el riesgo de generar perturbaciones en la propia economía de EEUU sin que se vean beneficiados los trabajadores desplazados de las viejas ciudades industriales y, por último, dejará un gran espacio para que Asia, fundamentalmente China, fortalezca sus relaciones económicas y comerciales con otras regiones, principalmente con América Latina.




lunes, 14 de noviembre de 2016

LAS POSIBLES REPERCUSIONES ECONÓMICAS Y COMERCIALES DE LAS POLÍTICAS ANUNCIADAS POR TRUMP EN SU CAMPAÑA

Trump ganó las elecciones con el voto del hombre blanco, desplazado a los suburbios y a la ruralidad. Hilary ganó en todas las ciudades mayores a 1 millón de habitante. Trump pretende una presidencia de 8 años y debe ser fiel a su clientela. Para ello anuncia una política proteccionista que se expresa en el retiro de USA del acuerdo transpacífico (TPP) el rediseño del Nafta y el enfrentamiento comercial con Asia, fundamentalmente China. El debilitamiento financiero de la OTAN puede ser visto como un guiño a Putin buscando un aliado en su enfrentamiento con China y un frente común para derrotar el Isis.

Trump ganó las elecciones apelando  al voto del hombre blanco, protestante y desplazado a los suburbios y la ruralidad. El mismo que ha visto amesetado  su salario real y su capacidad de compra  por décadas, mientras el estado pagaba millones a Wall Street y a los bancos para cubrir sus imprevisiones o acontecimientos adversos. Tan asi fue esta distribución territorial y social del voto que Hilary ganó en todas las ciudades con población mayor a 1 millón de habitantes. Trump pretende un gobierno de 8 años y no puede decepcionar su " clientela" . Una clientela de trabajadores  industriales, concentrada en los distritos donde predomina - o predominaba - la industria manufacturera, depositaria de los valores más conservadores de USA y hoy amenazada por muchos miedos e incertidumbres sobre sus capacidades y su futuro. Miedos que se han transformado en odio a Washington, a los inmigrantes mexicanos, a lo "extranjero”, a lo diverso...al mundo. 
Más allá del ruido mediático para crear tráfico en las redes sociales , desparramando racismo y xenofobia , en una campaña que manejo hábilmente la revolución de las comunicaciones ( 136 periódicos respaldaron a Clinton y 13 a Trump) , subyacen un conjunto de ideas de política económica y comercial que, supuestamente orientadas a fortalecer el crecimiento e incrementar el salario real y la estabilidad laboral , son profundamente retrógradas en términos de lo que el mundo ha construido en términos de globalización  del bienestar y combate universal de la pobreza  ( En la última década , Brasil saco 40 millones de personas de la pobreza , China 320 e India 200 y así podríamos seguir con muchos países del Asia ) . 
La idea Trampista que puede tener mayor impacto a nivel mundial es sin duda el regreso al proteccionismo con la justificación de reactivar la economía Norteamericana. "Haremos que regrese a casa todo lo que se fue a generar riqueza y empleo a otros países" expresó Trump. Desde el primer día,  señaló, que retiraría su país de la negociación del acuerdo transpacífico (TPP) y  que iniciaría el proceso de negociación para el rediseño del NAFTA, con México y Canadá. 
Según los anuncios de campaña el rediseño proteccionista del NAFTA forma parte de un "paquete" que además incluye  la imposición de un alto arancel a los bienes importados desde México, impuestos a las remesas que los mexicanos y centroamericanos que viven en Usa envían  a sus familiares, la construcción de un muro en la frontera con ese país y la expulsión de todos los inmigrantes indocumentados.
El segundo capitulo de la política económica y comercial consiste en replantear la relación política con Asia, especialmente con China. El fervor proteccionista se expresa aquí en dos niveles: Asia configura el área hacia donde han migrado mayoritariamente las industrias norteamericanas en busca de menores salarios. Hoy el déficit comercial de USA con China es de 300 mil millones de dólares. Según Trump la mayoría de este déficit está conformado por productos fabricados  por empresas americanas, las cuales generan una repatriación de utilidades de 2200 billones de dólares anuales. 
Redefinir la relación con Asia, especialmente con China, tiene varias aristas más allá de penalizar a las industrias que migraron en busca de salarios más bajo y un mercado en expansión. 
Si el crecimiento de China se debilita y su tasa de crecimiento se reduce por debajo de 6%, se verán afectados los precios de las commodities. Este es un problema grave para los países emergentes, fundamentalmente de AL y especialmente Brasil, Argentina y Uruguay en lo que tiene que ver con las commodities alimentarias
Finalmente Trump ha dicho que los países europeos deberán costear su propia defensa, aumentando en 2% de su PBI los gastos militares. Ya en discusiones del equipo de transición se instalo la idea de reducir la contribución de USA a la Alianza del Pacífico y de reclamar el pago de los servicios de protección militar que EEUU presta a otros países, como es el caso de Japón.
Rusia tiene varios conflictos territoriales con la OTAN. Puede interpretarse que estas intenciones de debilitamiento de la Alianza son un guiño a Putin, buscando un aliado en la disputa que inevitablemente se desarrollará con China y en la conformación de un frente común para derrotar al ISIS. 
A nivel doméstico Trump destaca en sus anuncios de campaña un amplio plan de infraestructura, lo que se asocia a tasas de interés más altas por el crecimiento del déficit que , junto a una política proteccionista, constituye una muy  mala noticia para los emergentes y para nuestra región en particular . 

Veremos como se definen no solo esta sino todas las políticas publicas externas e internas. El haber obtenido  la mayoría de las dos cámaras del Congreso,  la de Senadores y representantes, facilitará enormemente la aprobación de las Leyes que las respalden.